HYGGE. LA RECETA DE LA FELICIDAD

by - marzo 23, 2017

 
Por fin en casa. Quién no ha dicho más de una vez esta afirmación, rodeadísima de un gran suspiro; y es que como en casa en ningún sitio, ese pedacito de cielo que con tanto mimo vamos construyendo, creando y descubriendo, porque no sé a ti, pero yo me he ido descubriendo poco a poco a través de esa búsqueda de mi particular pedacito de cielo.
Pues ese momento de felicidad parece que tiene nombre y pautas por las que puede perdurar en el tiempo y formar parte de nuestras vidas. HYGGE.
Es un concepto danés y, si bien no tiene una traducción literal en otros idiomas, esta palabra nos enseña un estilo de vida escondiendo una filosofía casi budista. Y lo que nos gusta todo eso que no sabemos explicar o no tenemos por qué buscar las palabras que lo definan; tan solo sentirlo. Ese no se qué que se yo. Los daneses, poseedores de esa fórmula de la felicidad de la que al parecer han sacado receta, nos explican sus sencillas pautas para que podamos alcanzar a diario ese pedacito de cielo.
 
BUSCA EL MOMENTO. Por más que te cueste o creas que es casi imposible estirar más el tiempo; búscalo, haz algo que por simple que sea, te haga feliz en ese pequeño paréntesis tan solo tuyo y en el que tú eres el jefe. Lee, haz punto, escribe, cierra los ojos y canta sin más.
ABRE TU CASA. Hacer una barbacoa con amigos, quedar a tomar el aperitivo, ir de bares; algo muy nuestro y que podemos incluso hacer mejor que los felices daneses. Todo ello puede ser muy hyggelig. Aunque es este caso a los daneses les gusta más el hyggelig en la intimidad de sus casas.
 
 
CREAR EL AMBIENTE PROPICIO. Cúrrate la iluminación, la música, pero no solo música sino esa música; una chimenea o unas velas, flores frescas… cuida los detalles. Haz que en cada día se esconda una pequeña ilusión como la que tenemos cuando preparamos una velada especial, un momento diferente. Implantemos aunque solo sean 10 ó 15 minutos de veladas especiales en nuestra rutina.
 
FUERA APARATOS. Apaga la tele, fuera ipad, fuera móvil; guárdalo todo en un cajón y provoca la charla, el alboroto genial de un encuentro entre los miembros de la familia o tú mismo con un libro, un disco genial, tú y solo tú hazlo hygge.
 
 
 
PETIT COMITÉ. El cara a cara siempre es una buena opción y algo en desuso en estos tiempos. Lo que sí no debes hacer es crear reuniones paralelas, ya que no acabas disfrutando de ninguna.
PIENSA EL MENÚ. La mera acción de cocinar siempre ha hecho por si misma que la gente se reúna entorno a algo; una mesa, unos fogones… compra vino y un poco de queso. Come, bebe siendo consciente de ello... ¿acaso hay algo más hygge?
 
 
CONSERVA LAS TRADICIONES. Cuando te vas a vivir solo, cuando te casas y vuelas del nido; sin darte cuenta hay cosas que todavía conservas y seguirás conservando porque viven en ti y a pesar de que crees tus propias costumbres y tradiciones, es bueno saber de dónde vienes y conservar pequeñas acciones que te lo recuerden.
 
PÓNTE CÓMODO. Yo por mi parte considero que lo más hygge se denomina a ese maravilloso momento en el que acurrucada bajo la protección de tu edredón, un domingo por la mañana haces como que no va contigo la cosa y que siga girando todo, que yo me bajo un momentito.
HAZ COSAS HYGGELIG. Busca algo que realmente te guste y ámalo todavía más. Exprime ese momento y aduéñate del tiempo.
SÉ CONSCIENTE DEL DELEITE. Márcate un mindfullness a lo grande. Yo siempre digo a la hora de acostarme por las noches, que ojalá tuviese esa misma sensación que me invade sin piedad y me grita sin compasión que me levante ya por las mañanas. Pero con una diferencia, que por la noche puedo burlarme de ese tirano con agujas y acurrucarme a gusto bajo las sábanas con unas cuantas horas por delante. Que sensación! Qué hyggelig!
 
 
Seamos más hygge y burlémonos de esos pequeños tiranos que son el estrés, los atascos, los horarios, el sueño por las mañanas… y hagamos de ese hygge algo nuestro, algo más de un no se qué que se yo, que España no es Dinamarca y si allí el hygge lo encontramos frente a una chimenea bebiendo vino caliente con azúcar, en España lo podemos atrapar en todos esos bares y rincones gloriosos en los que tomarnos una caña con los amigos a modo de hyggelig y olé.
 
 
                                                                                                        Marta Besada
 
<< cada tic-tac es un segundo que pasa, huye, y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saber vivir.
Que cada uno lo resuelva como pueda. >> Frida Khalo.

 
 
 


 
 

 
 
 


 
 

You May Also Like

0 comentarios