MOMENTO: NOS MUDAMOS OTRA VEZ

by - mayo 08, 2017


 


 

Y otra vez vamos que nos vamos. Debido al trabajo de mi marido el término mudanza es algo muy habitual en mi vida; unas veces me provoca expectación, otras ansiedad y últimamente solo pienso y divago en cuántas más me quedan de estas.



El caso es que gracias a este tipo de vida, desde un principio siempre he creido conveniente que ir ligera de equipaje sería un factor indispensable y que me solucionaría algún que otro quebradero de cabeza.

En el fondo sí, me encantan las mudanzas, porque en realidad solo son pequeñas oportunidades, o enormes, de volver a empezar, de que siempre tienes la opción de hacer las cosas bien.
Ir ligera de equipaje se refiere ¿a pocos muebles o ninguno?, ¿a ir a lugares ya amueblados y claudicar con lo que te encuentres?. CLARO QUE NO
Con esto me refiero a que cada uno de mis muebles debe ser en cierto modo un vale para todo; el mueble de tamaño medio o módulo transformable es mi mejor amigo y compañero de viaje. No hay por qué prescindir de cosas ya que no tienes que llevar tus muebles y enseres a cuestas literalmente, pero sí piensa en darle más de una vida a tu alacena, a una librería, a un taquillón, una mesita auxiliar...
En cada lugar tendremos que adaptarnos a lo que se nos ofrezca y eso significa que unas veces gozaremos de más metros que otras, por lo que hay que saber adaptar lo que tenemos y reinventar. Aquí es donde siempre vienen a mi mente los ready made y Marcel Duchamp. Quién me iba a decir en la facultad que me acordaría de la descontextualización mudanza tras mudanza. Todo conocimiento es poco está claro.
Hay que tener claro el sitio al que te vas; si te puedes hacer con un plano mejor, aunque te darás cuenta de cómo ya las cosas van pidiendo su lugar con el tiempo, pero te evitas el mini infarto del primer momento de ¡dónde voy a meter esto!
Lo primero recuerda que hay que hacer las cosas poco a poco y con tiempo. Nada de mañana será otro dia.
Aprovecha esta gran oportunidad para deshacerte de todo lo que no necesites; si hace tiempo que no lo usas, si ya ni te acordabas de él, si no te hace feliz, DESHAZTE DE ÉL. Hay que liberarse de cosas y oportunidades como éstas son las mejores.
Reúne todo el material que necesitas. Si te hace la mudanza una empresa ellos se encargarán de todo, pero si te pasa como a mi que soy incapaz de delegar en algunas cosas, pide cajas, cinta de embalar, papeles, a la empresa de mudanzas y te los llevarán encantados. Aquí puedes resumir dos días de mudanza en uno; a mi me merece la pena.


 
Planea un método de codificación; así cuando sea el día de entrega podrás distribuir todo de un solo golpe. Rotulador en mano y toma el poder.
Y sobretodo no te agobies cuando se cierre esa nueva puerta y tengas pilas incontables de cajas por abrir. Empieza por la cocina y el baño y poco a poco verás que va todo rodado.

 
Lo que más me gusta es que puedes ser una persona de muchos estilos marcados, y eso sucede cuando te cambias de ciudad, ya que cada una requiere una adaptación diferente; el clima, la gente, las costumbres. Tanto podemos ser eclécticos, como minimalistas o volcarnos en un rústico chic que te mueres. Y todo eso siempre con nuestros muebles. En la era de los millones de DYS, de los rastros, las tiendas de segunda mano y los tesoros que a veces una se puede encontrar por la calle abandonados, todo es posible.


 
Para mí el color es un protagonista, un aliado, unas veces enemigo y otras tantas mi salvador; pero siempre  me saca de la monotonía y me lleva a nuevos lugares que descubro una y otra vez con mis muebles de siempre. Porque hay cosas que vas adquiriendo y queriendo por el camino, pero también las hay que nacen contigo (en este caso cuando me casé e independicé y empecé a pulular por aqui y por allá) y entonces nunca los puedes dejar atrás, pero sí que cambien contigo y tu nuevo encontrado rústico chic.
Una de la cosas que me han motivado en estos últimos años es el gran descubrimiento que ya todos conocemos y se llama chalk paint, sí lo sé solo es pintura, pero a mi me ha dado muchas horas de felicidad, de investigar nuevas cosas, de darle vida a lo que parecía que ya la había perdido. pues qué le vamos a hacer, me sumo a la fiebre chalk paint porque me encanta, porque lo quiero pintar todo y porque sí. Aquí os dejo algunas cosillas que entre mi chalk y yo hemos devuelto a la vida.




 


Que sí que me da pena cuando meto mi vida en cajas y un par de camiones, cuando cierro esa puerta que he abierto y cerrado tantas veces en qué, un par de años, tal vez tres... pero después de eso, tengo que volver a abrir otra que no sé que me deparará y por el camino volveré a  descubrir y encontrar ese estilo que me estaba esperando en otra nueva ciudad. Siempre la nueva y siempre despidiéndome.
 
Y dejando un poco de lado lo material, la cara mala de una mudanza siempre es y será el dejar a toda la gente molona con la que has tenido la suerte de encontrarte. Como dice mi hija mayor, lo mejor de cambiar de sitio muchas veces es que ¡voy a tener amigas por todas partes!. Vaso medio lleno, ese es el mejor consejo. Y funciona.
 
Marta Besada.
 

 

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4 comentarios

  1. Cómo me gusta este post y cómo te entiendo, sobretodo lo último. El vasi medio lleno con los hijos siempre funciona. Yo me mudo este verano!!!

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  2. Mucho ánimo con esa mudanza Rocío!! Todo tiene su lado positivo y los niños son unos hachas viendo el lado bueno😉

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  3. Marta me encanta el post! y te entiendo perfectamente nosotros nos hemos movido mucho y lo que me queda!! pero yo le veo como tu de manera optimista y a las niñas se lo vendo como algo emocionante a mi me hace ilusión poner casas nuevas lo hacemos siempre con mucha ilusión, lo único mal la gente que se deja en los sitios mucho ánimo que estoy deseando tenerte cerquita, habrá que reunirse de vez en cuando !!, bsssss

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    1. Jajaja te pasa como a mí que me motiva un montón poner una casa. Siii ese es otro aliciente, hay que reunirse! Bss

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