A PROPÓSITO DE MI

by - enero 23, 2018




Siempre que empezamos un nuevo año todos vemos casi como una obligación pensar en los nuevos propósitos, que en muchos casos no tienen nada de nuevo, sino que se muestran como segundas oportunidades, terceras, cuartas…

Un año más me planteé esos retos, esas motivaciones, incluso pensé en escribirlas con una tipografía que pidiese ser enmarcada. Pues que no oye; he borrado mis propósitos, no voy a buscar tipografías bonitas, ni pegar possits que me repitan lo que todavía no he hecho y prometí arrebatadoramente sincera.

Estamos empeñados en dividir nuestra vida por fascículos, renovando nuestro contrato de vivencias año tras año; prometiendo, envalentonándonos, escribiendo lo que no está escrito ni si quiera en nuestros proyectos de futuro. Mi único propósito este año es no tenerlos, no escribir lo que está por venir y pensar en presente, redactar mi vida con buena letra, despacio y atendiendo a los signos de puntuación. Y si no quiero ir al gimnasio no voy y aquí no ha pasado nada.

Todo se mueve demadiaso deprisa como para escribir propósitos, ya que,  que yo sepa, nadie sabe que ocurrirá mañana. Hoy por hoy ver las noticias es un ejercicio de frialdad horrible que no deja de revolverme las tripas y de convencerme todavía más de que no, que hoy estoy aquí y el mañana solo se escribe de presentes claros y en letras de neón. 

La vida es una injusticia en sí misma; personas que se van demasiado pronto, niños que no saben qué es eso de cinco comidas al día, que tal vez nunca pueda tener ese trabajo, que era yo la que se merecía ascender y no la rubia, que los kilos me quieren incluso más que yo al chocolate y "perfecto" tan solo es una palabra. La vida no es rosa, ni bonita, ni para siempre; tan solo es una oportunidad para ti y lo que quieras hacer con ella; con propósitos o no, tu pintas, moldeas y tiras lo que no te convence pero ese “algún día” es cruel, el “y si..” no es nuestro amigo.

No te envalentones escribiendo propósitos, no prometas la luna para levantarte con más ganas mañana, no busques una vida pinterest ni intestes cambiar a nadie; ni siquiera a ti misma.

Hace muchos años que me marqué unas metas; no he cumplido ni una a mis 35. Sin embargo, no ha sido ninguna tragedia. No pasa nada,  me va bien porque he aprendido que hay historias que son sólo para los libros y es más intenso escribir la tuya en el día a día, con cimientos firmes, dividiendo las estancias con prudencia y según tus necesidades, decorando con la calma de los años. Encontrándote contigo misma y llegando a la conclusión de que no eras aquella persona con capa y fuerte hasta extremos insospechables que augurabas y firmabas por ello un tiempo atrás. ya no eres capaz de verte reflejada en ese espejo, pero no lo has hecho mal; es más lo estás haciendo muy bien.

 Me encanta llevar siempre una agenda en mi bolso, es más no puedo vivir sin una libreta y un metro. Sin embargo, he dejado de escribir planes más allá de una semana, porque me he dado cuenta de que no hacía más que pensar en lo que venía, en lo que tenía que hacer dentro de, en imaginarme cuando pasase determinado tiempo para llegar a y me olvidaba del ahora.  

Quiero vivir sin aparentar que lo hago, no quiero representar un papel de superwoman, ni ser la número uno en todo, no quiero ser un ejemplo. Solo yo y mis circunstancias.

Nota para mí y mis circunstancias:

<<Quiero recorrer el mundo, conseguir “mi trabajo”, construir la casa de mis sueños(que ya no solo es mía), leer y leer, pintar porque sí, dormir a pierna suelta, correr solo cuando llueve, vestirme como si viviese en París, aprender italiano en Italia, beber una copa de vino aunque no sea sábado, ver películas Disney bajo una manta con mis chicas y tener miles de citas a ciegas con el tío guapo con el que vivo. >>

Hay cosas que no se escriben en listas ni definen propósitos, simplemente se va construyendo en presente, sucede; con narices y suerte. Porque sí, también hay que pelear las cosas y no dejar que te tiren sobre el ring; y como no, la suerte; esa tía caprichosa que viene y va a su antojo y hay que quererla igual. No solo es cuestión de ganas y darse de tortas; sino, si solo fuese cuestión de ganas, no crees que todos ganaríamos la lotería de Navidad todos los años?. Sé muy bien cuales serían mis propósitos, cuales mis circunstancias y perfectamente aunque no quiera, lo que tendrá que seguir viviendo entre mi almohada y yo. Pero ahí está y la locura es no buscarlo, sino dejarlo venir, vivir y punto.

 
Que no es fácil, I Know, que es una puñeta y suena muy bonito eso del presente y vivir y tarará; pues ahí está la cosa, que ir al gimnasio y dejar de fumar tampoco es que sea un camino de rosas y bien que son los reyes de las listas de propósitos año tras año. Así que, tú decides. Suerte.

 

Marta Besada

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