BIENVENIDO ORDEN. TE EXTRAÑABA

by - septiembre 27, 2018



Cuando nos enfrentamos a la palabra orden, lo primero que debemos hacer es agarrarnos a la calma y que todo fluya sin aparente frustración o “mañana lo termino fijo”. Ese mañana que en realidad no está fijado en ningún calendario. Y lo sabes.

El temido momento del me tengo que poner con los armarios no sólo requiere de la infinita paciencia, que bien podía comprarse por kilos en algún chino y respirar tranquilas. Pero como por ahora semejante opción no está disponible, he preparado unas pautas para no morir en el intento y poder llevar a cabo tan intrépida tarea.

1.    ¿EN SERIO NECESITO ESTO?. Si sois como yo, esta es la parte que más cuesta, ya que el apego sentimental a todo tipo de objetos y trapillos se vuelve  apasionado y desbocado cuando llega el momento de decirle adiós. Pero en serio, las despedidas siempre traen cosas buenas y una de ellas es más espacio y una vida más sencilla.

Se puede vivir sin eso que guardas pensando que algún día(ese que no existe en el calendario) lo voy a necesitar, seguro. Va a ser que no. Eso sí, y esto no sé si os pasa, los armarios que vemos como ejemplo ideal de orden que se componen de un pantalón, una camisa y dos pares de zapatos…poco más… los extremos no son buenos ni el  desapego tan grande todo sea dicho.
 



 

 

2.   TÚ AQUÍ Y TÚ ALLI.  Todo buen método que se precie necesita distribuir y repartir; esto es, cada oveja con su pareja. No mola nada encontrarte esa bufanda que tanto buscabas desesperadamente hace una semana y que encuentras por casualidad en un cajón en medio de las camisetas. También es cierto que a veces hay objetos y cosas que no sabemos muy bien como clasificar, por lo que yo os recomiendo el pariente que creáis más cercano. Incluso he llegado a plantearme hacer etiquetas para los cajones y estantes interiores del armario, ya que en mi caso, con tanto cambio de casa llega un momento que no sé muy bien en qué armario de qué casa, de qué habitación exactamente estoy buscando.







 

 

3.   DOBLA AQUÍ, DOBLA ALLI. No siempre se dispone del vestidor cual influencer nivel pro; por lo que el juntitos pero no revueltos ha de ser nuestra filosofía de existencia. Hay muchos manuales de cómo doblar dependiendo qué ropa y en serio, funciona. Tu espacio puede llegar a multiplicarse por dos. Sí es un rollazo pasarte la mañana o la tarde con la plancha a tope y además doblar perfectísimamente cada tipo de prenda; pero una vez que le pillas el truquillo es coser y cantar. Compensa.
 
 





 

 

4.   LOS BOLSOS. ESE INQUILINO DESORDENADO POR NATURALEZA. Creo que es generalizada la tendencia a acumularlos, guardarlo a presión ,cual metro de Tokio o dejarlos en lo alto de un armario y sí, claro, seguro que día si y día también te coges una escalera para buscar el bolso que mejor te vaya. Pues no. Dales amor y ponlos a mano, regálales el orden que siempre nos piden a gritos.
 



 

 

5.   EL PANTONE VIVE EN TU ARMARIO. A la hora de colgar las prendas está claro que como antes bien dije cada oveja con su pareja y por lo tanto, pondremos las camisas todas juntas, los pantalones lo mismo, etc… eso sí, y nuestra carta de colores que vive en nuestro armario?. Según nuestro ánimo el cuerpo nos pide un determinado color; según sea invierno o verano y por ello ordenar a su vez las prendas por tonalidades nos facilitará la tarea del qué me pongo.



 

6.   MI TERRITORIO. Cada espacio, ya sea armario, cómoda, burro, etc…debe tener un dueño bien estipulado.  El territorio ha de definirse o imponerse si se da el caso de manera clara y firme. Mitad del armario tuyo y mitad mío y que ese límite fronterizo sea fácilmente visible y reconocible. El tiempo es oro y para rebuscar están las rebajas.

 

 

 

Cada maestrillo tiene su librillo y en el orden además de poder seguir unas pautas que nos faciliten la vida, nadie nos conoce más que nosotros mismos y nuestras manías por lo que dale a la imaginación y reinventa ese momento tirarse de los pelos cada vez que toca orden. Un consejo?, siempre hay pequeños objetos, por ejemplo unos zapatos en los que te dejaste algunas perrillas de más de la cuenta y tienes que conservar; búscales unas buenas cajas, ya que el polvo odia nuestras queridas adquisiciones. Así que ánimo y al toro que al fin y al cabo todas lidiamos con las mismas batallas, pero y lo bien que te quedas después viendo tu obra?.

 

Marta Besada

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